Los patos no producen eco; todo el mundo lo sabe ¿no?

Nos encontramos con un artículo muy interesante en la gaceta de acústica de la Universidad de Salford en Manchester, y queremos compartir su hallazgo tras el experimento con la carismática patita Daisy.

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Daisy con su espíritu navideño, en la cámara anecoica de la US.

Empecemos con lo básico: ¿qué es el eco, y puede afectar al graznido de un pato?

¿Qué es el eco?

Mishibot, eco
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Representación gráfica del fenómeno del eco: Las ondas rojas representan la onda de sonido en su viaje original, y las azules son el viaje de regreso a casa, pasando de nuevo por los oídos del espectador.

La naturaleza de las ondas de sonido es mecánica; o sea, necesita un medio físico (aire, agua, metal, mithril, varitas de saúco… En fin, materia) para desplazarse. Cuando las densidades de diferentes materiales son diferentes ocurre un fenómeno llamado reflexión, Si las ondas de sonido chocan contra materiales más duros, regresan a la fuente que las emitió, y a su paso, el espectador vuelve a escucharlas. Este fenómeno se llama eco, y viene del nombre griego ἠχώ (Êkhố) .

Eco era una ninfa de la montaña del Monte Helicón, y amaba tanto su propia voz, que de su boca salían las palabras más hermosas jamás dichas. A nadie le gustan los endiosados, así que la diosa Hera (ejem, celosa), molesta por el cortejo de Zeus a Eco, le arrebató la voz y la condenó a repetir sólo lo último que se le dijera, sin poder decir nada más.

 

El experimento

Daisy sin eco

Para empezar con el experimento, grabaron a Daisy en una cámara anecoica. He aquí el resultado:

 

Daisy reverberante

Una cámara reverberante se usa para medir la absorción sonora de un material; es una habitación en donde el eco permanece por un largo tiempo. Si se conoce la absorción del material del que está recubierta la cámara, se puede comprobar que la onda de sonido regrese a la fuente como se espera. Aquí la grabación de Daisy en la cámara de eco:

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Haciendo gala de su talento como solista, Daisy canta una vez más para el experimento.

El pato virtual

Imaginemos un pato volando junto a la ladera de una montaña; es posible usar un sintetizador para simular el sonido producido en esa situación:

 

Pero mi mamá me dijo que…

Así que, al final, Daisy no es más que un simple pato, sujeto a las leyes de la mecánica clásica; un pato mortal, tan susceptible de tener eco como cualquier otro ser viviente. Sin embargo, esto nos presenta otra pregunta: ¿Cómo surgió este mito?

Para el autor de este curioso experimento, hay tres probables causas de que creyéramos en primer lugar que los quacks no producen eco:

  • A pesar de que el graznido del pato produce eco, usualmente los quacks son sonidos de volumen bajo. El eco es más fácil de percibir cuando el sonido original es de alto volumen.
  • No es común ver patos en espacios cerrados. Para que el eco de un sonido sea escuchado, es necesaria una superficie grande de reflexión, como una pared o rocas grandes.
  • Es difícil escuchar el eco de un sonido que aumenta y disminuye su volumen gradualmente.

 

El final de Daisy

Después de su retiro del mundo de la ciencia, Daisy pasó unos meses en la granja Stockley, en Cheshire, Reino Unido; desafortunadamente, fue víctima de un zorro hambriento. Su hija juró venganza.

 

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Artículo de la investigación © University of Salford, www.acoustics.salford.ac.uk

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